Un saludo

Bienvenid@ si has decidido invertir un poco de tu tiempo en mirar por mi ventana, porque eso es este sitio, una ventana abierta a la imaginación, una ventana por la que mirar al otro lado, donde puedes ser uno de esos personajes que te hacen olvidar quien eres o dónde estás durante el tiempo que te sumerges en esa historia que es capaz de provocarte mariposas en el estómago. Espero que lo disfrutes.

sábado, 20 de febrero de 2010

"El viaje del presidente"


Menchu Garcerán
Editorial: El Maquinista.
ISBN: 978-84-92998-04-3





“El viaje del presidente”

Es una historia de intriga, amor y desamor, de miedo a empezar de nuevo y de superación de algunas fobias.

La protagonista, Kate Boroni, ve por televisión y en directo la muerte de Frank, su marido, que es corresponsal de guerra, mientras informaba desde Afganistan. Dispuesta a rehacer su vida, cruza el país para trabajar en el periódico de un antiguo amigo de facultad de ella y de su marido. Allí conoce a David Sinclair, otro corresponsal quemado y harto de su vida errante y desordenada.

David tiene con ella una pequeña obsesión desde que Frank, en uno de sus viajes, le enseña la fotografía de su esposa. Su personalidad pragmática es uno de los motivos por los que los sentimientos que Kate despierta en él le resultan a la vez extraños y sorprendentes. Precisamente debido a esa naturaleza práctica, no los pone en duda y los ve como una certeza.

Kate odia el peligro, no quiere ni oír hablar de viajes y tiene pavor a los aviones. Es un personaje sensato; tras la pérdida de su marido, pasa por una fase de “depresión” que solo se ve salvada gracias a su trabajo. Tiene un carácter prudente, pero en ocasiones esconde algunas sorpresas, ya que aunque puede parecer una damisela en peligro, demuestra ser una mujer de recursos, y que es capaz de crecerse ante las adversidades.

Un día, una extraña solicitud por parte de un miembro de la Casa Blanca la pone en el brete de aceptar cubrir el viaje que el presidente va a realizar por varias ciudades de Europa.

Instigada por David, acepta el reto.

Durante el viaje, empiezan a aparecer anónimos con amenazas veladas y la búsqueda de unas fotografías provocarán la muerte, intentos de asesinato y desaparición de algunas personas que en el pasado estuvieron relacionadas de alguna manera con el marido de Kate.

La relación entre ambos, al principio, es bastante ambigua. David pese al deseo que siente por Kate, tiene claro que no quiere asustarla y respetará sus deseos en todos los ámbitos. Por su parte Kate se ve desconcertada ante su compañero de trabajo, quien le recuerda a su marido, debido a que comparten la misma profesión, pero ahí se acaba el parecido, le admira y le respeta y llegará a sentir algo más.

Nadie es quien dice ser y David y Kate tienen que sortear peligros a la vez que intentan aclararse con su relación. Ella no quiere saber nada de corresponsales de guerra y él no quiere ser el sustituto de un fantasma.

Como personajes secundarios destacaría a Mark el jefe de ambos, quien no es quien parece ser, es un personaje que se mantiene en un segundo plano, pero que es el detonante de la unión de ambos, digamos que es quien les da un motivo para permanecer juntos.

La novela se desarrolla en Washington, Londres, París, Roma, Praga e Irak.



viernes, 12 de febrero de 2010

NOTA APRESURADA

Últimas y maravillosas noticias:

La editorial "El tercer nombre" dentro de su sello RACHEL publicará una de mis novelas "El viaje del presidente" Como podréis suponer estoy que no quepo en mí de gozo. (Aquí hay que imaginarse muchos de esos muñequitos que bailan de felicidad)

De momento, no sé mucho más pero tenía que contároslo.

Muchas gracias a todas las que no me dejasteis tirar la toalla. Un beso.

martes, 2 de febrero de 2010

LA CAPITAL DEL REINO NAZARÍ



¿Qué tiene Granada?


Es una pregunta muy simple con una respuesta no tan sencilla. Embrujo, romanticismo, poesía, misterio. Existen muchas palabras que pueden definirla, no obstante, creo que no serían suficientes. Cuando intento describir esta enigmática ciudad, también entran en juego las sensaciones: el olor, los colores, incluso su música.
La convivencia de los árabes, judíos y cristianos la han convertido en un lugar muy especial donde se mezclan culturas y diferentes tipos de vida. Lo cierto es que, cada vez que la visito, descubro algo nuevo y precioso. En esta última ocasión, no solo he descubierto la belleza de la ribera del río Genil, sino que he hecho un gran redescubrimiento. La Alhambra. Todo el mundo sabe de este palacio-fortaleza, emblema de la ciudad pero ¿La conocemos realmente? Creo que se necesitarían algo más que unas cuantas visitas para hacerlo, para que su espíritu nos posea por completo.

Construida sobre la colina de La Sabika, goza de un lugar privilegiado. Se dice que era una verdadera ciudad privada.
Nada más poner el pie en el Mexuar ( sala de administración del sultán ) una siente haber hecho un viaje en el tiempo. De repente te ves transportado siete siglos atrás. Por un lado, aparece la admiración por esa arquitectura maravillosa y fascinante y por otro surge la eterna pregunta, por lo menos para mí, ¿quién pisó estas piedras? ¿Qué sentían? Es fácil imaginar a la familia sentada alrededor de la alberca del patio de Comares en una calurosa tarde de agosto, el ir y venir de los sirvientes y los cotilleos de las mujeres en el harén.

La bóveda mocárabe de la sala de los Abencerrajes atrajo poderosamente mi atención. Esa sala ejerce una rara atracción, quizá influenciada por su enigmática leyenda. Vuelvo a lo que comentaba antes, esas estancias ocultan unas vidas pasadas cargadas de dolor, odio y amor. Se cuenta que, por cuestiones políticas y de celos, en esa sala y durante una fiesta, el sultán mandó decapitar a treinta y siete caballeros de la familia de los Abencerrajes porque, se decía que, uno de ellos tenía relaciones con la esposa del sultán, y que el color rojo que se ve en la fuente es la sangre derramada, que tiñó el mármol de la misma para siempre.

Si siguiéramos paseando por sus fríos corredores y sus bellos jardines, siempre acompañados por el ruido del agua de sus fuentes, encontraríamos montones de leyendas e imágenes cotidianas que se desprenden de sus paredes.

Por supuesto La Alhambra no es solo el conjunto de los palacios nazaríes pero sí es el que más llama la atención por verse envuelto en la magia y el embrujo del romanticismo del que lo hemos rodeado durante siglos. La Alcazaba nos trae a la mente la palabra guerra, defensa y lucha y el palacio de Carlos V empieza a recordarnos la decadencia. Solo, por lo menos para mí, los palaciosnazaríes conservan el espíritu encantado e hipnótico de las antiguas leyendas.