Un saludo

Bienvenid@ si has decidido invertir un poco de tu tiempo en mirar por mi ventana, porque eso es este sitio, una ventana abierta a la imaginación, una ventana por la que mirar al otro lado, donde puedes ser uno de esos personajes que te hacen olvidar quien eres o dónde estás durante el tiempo que te sumerges en esa historia que es capaz de provocarte mariposas en el estómago. Espero que lo disfrutes.

lunes, 31 de octubre de 2011

HALLOBLOGWEEN 2011.EL REGALO PREFERIDO

Este relato lo escribí hace años y hoy, por cosas del destino y de facebook, lo he reencontrado. Que conste que tengo varias muñecas de porcelana en casa. Me encantan y cuando voy de viaje, procuro traerme alguna. Espero que os guste


EL REGALO PREFERIDO
Era su decimoquinto cumpleaños y había pasado un día maravilloso. Fiesta con sus amigas, tarta y un sinfín de regalos. Unas zapatillas decoradas con huesos y calaveras, una mochila, ropa… Sus abuelos, a pesar de los inconvenientes puestos por sus padres, le habían comprado un teléfono nuevo con el cual podría conectarse a internet. Prometió usarlo con cabeza. Y su favorito. Se lo había traído su vecina, una viejita encantadora a la que conocía de toda la vida. Era una muñeca antigua con cara de porcelana. Un toque de colorete en las mejillas, animaban la palidez del exquisito material. El cabello era rojizo, peinado en tirabuzones y el vestido era largo, acabado en un volante. En sus manos enguantadas de encaje, llevaba un pequeño bolso de terciopelo, que se cerraba fruncido por un lazo de raso. Lo que más llamaba la atención eran sus ojos, de marrón claro, casi ámbar, que se cerraban cuando la tumbaba. Era preciosa. Era perfecta. Nunca había tenido nada igual.
–¡Nora! –gritó una de sus amigas– ¿Vas a venir a pedir golosinas?
La pandilla iba a salir por el barrio a pedir dulces “Truco o trato” gritaban ante cada puerta. Sí, había nacido en una fecha muy particular y después de la celebración de su fiesta, siempre salían a hacer su recorrido.
–¡Ya voy! –les gritó desde su habitación.
Esa noche no le apetecía salir, algo la atraía hacia aquella muñeca de la que se le hacía difícil separarse de ella. Volvió a mirarla y al final decidió ponerla en un lugar privilegiado de su habitación. Sí, sobre la estantería, frente a su cama. Así podría verla cada vez que quisiera.
–¡Noraaaaa!
–¡Voyyyyy! –gritó impaciente–. Enseguida vuelvo. No te dejaré sola tu primera noche aquí –susurró al juguete.
Después de su pequeña excursión, Nora volvió exhausta a casa. Era temprano pero subió derecha a acostarse. Cayó en un sueño profundo casi inmediatamente.
Alguien la observaba, estaba segura. Tenía la sensación de que todos sus movimientos eran examinados. Se dio la vuelta en la cama y quedó de cara a la ventana por donde entraba la luz de la luna. Así estaba mejor. Al momento oyó un crujido y después algo que se deslizaba. Un escalofrío la recorrió por entero. Se tapó la cabeza para dejar de oírlo. ¿Qué le pasaba que no podía dormir si había llegado tan cansada? Pasos, estaba segura de que eran pasos. Unos pies menudos avanzaban sobre la alfombra. Lo sabía porque sonaban igual que lo hacían los pasos de su hermano pequeño, pero él estaba en su cama. Tiritó debajo de las mantas. Estaba agotada, no tenía fuerzas para llamar a sus padres y decirles que había alguien en la casa, porque estaba segura de que lo había. Con gran esfuerzo logró incorporarse y dar la luz. La habitación quedó iluminada. Sus ojos miraron directos a su regalo favorito. La muñeca había desaparecido, mejor dicho, estaba sentada a su lado, junto a la almohada.
En la casa de al lado, una voz cascada dijo
–Te tengo, pequeña bruja.

31 comentarios:

Bela Marbel dijo...

Ahhhhhhhhhhh perfecto, realmente terrorífico.

Olivia Ardey dijo...

Jopsssssssss..... con la muñequita diabólica!!! Enhorabuena. Un beso.

Mar Carrión dijo...

A mi me dan un miedo las muñecas estas... siempre las utilizan para las pelis de terror, y no me extraña porque tienen una cara de diabólicas!!!

Muy... terrorífico Menchu :)

Lury Margud dijo...

Que inquietantemente bonito.

Laura Nuno dijo...

Lo dicho ya anteriormente...
Brrrrrrrrrrrr.... qué miedito me dan. ¡Fantástico!

Lola dijo...

¿Qué tendrán estas muñecas que suscitan tantas pesadillas?. Recuerdo que, cuando era pequeña, en casa de unos familiares había una igual, y yo hacía el pino-puente con tal de no entrar en la habitación donde estaba. Era auténtico pavor lo que me producía, y si mis primas la sacaban...esa noche pesadilla al canto, qué horror.

Con tu relato, apenas sugiriendo, has hecho que me recorra un escalofrío por la espalda...ñññññ. Excelente;)

Chus Nevado dijo...

Ains, qué yuyu... a mí nunca me han gustado este tipo de muñecas, y después de leer cosas como ésta, mucho menos. ¡Menchu, preciosa, genial como siempre!

Mari Carmen Polo dijo...

Las muñecas de porcelana, debo confesar que son preciosas pero un poco siniestras...

Has escrito un relato estupendo, Menchu, me ha encantado.

Hasta luego :)

María Elena dijo...

El relato está genial! engancha hasta el final y da un yuyu que no veas. Fantástico!!

menchu dijo...

He de deciros que yo tengo tres en mi habitación y anoche también me daba yuyu entrar.

Mamen (LadySith) dijo...

Coñe Menchu!!! ¿Y ahora qué hago con los dos muñecos de porcelana de mi dormitorio? Creo que esta noche van a dormir en el maletero del coche... ¡que susto he pasao!

Carmen Andújar dijo...

Siempre me han dado miedo esas muñecas, esas caras inexpresivas, que no se sabe que están pensando. En fin, que me ha dado mucho miedo.
Un beso

Neogeminis dijo...

Otra vecina que se las da de amable y generosa y en realidad es diabólica! jejejeee...cuándo aprenderemos a no dejar llevarnos por las apariencias y seleccionar mejor a la gente en la que ponemos nuestra confianza!jejeje
Un buen relato para después no poder dormir!...sobretodo cerca de una muñeca!

saludos.

Pepe dijo...

Algunas viejecitas bondadosas son en realidad arpías disfrazadas con piel de cordero. Tengo algunas figuras de porcelana y estoy pensando si encerrarlas bajo llave. No escarmentamos caemos una y otra vez en no ver que las apariencias engañan.
Magnífico relato que se lee de un impaciente tirón por llegar al final.
Un abrazo.

Ceci dijo...

Ay los muñecas, son hermosas pero tambien tienen algo de diabolico. Son copias de personas, en miniatura, tiesas e inexpresivas!! Brr! da escalofrios tu relato! Muy bueno Menchu!
Saludos

Alicia Uriarte dijo...

A mi madrina me regaló una de esas muñecas. La tengo en una balda del salón. Espero que no me de la noche ¡Ufff!

Inquietante. Saludos.

Lucía de Vicente dijo...

Ahhhhhhhhhhh, ¡me has partido por la mitad, Menchu! Con lo cagona que soy yo... Te advierto, como sueñe esta noche, voy a estar enviándote correos de terror cada noche a tu mail personal, que lo sepas, jajajaja

Cristina Pereyra dijo...

Bárbaro! a lo mejor que no tengo muñecas en mi casa...

Besos

Maria Liberona dijo...

Uuuufff!!!! y más que uuuufff!!!
realmente terrorifico me imagine toda, todita la historia con detalles y todo ayyysss!!! MUY BUEN GENIAL Y ALUCINANTE RELATO ME A ENCANTADO, QUE VA FASCINADO...
FELICITACIONESSSS!!!!!!
y debo decir que me hiso recordar que yo también tube una muñeca de porcelana parecida quizás por eso me gusto tanto la historia... jajaja

Maribel dijo...

Uf, el tema de las muñecas es un clásico pero mira que dan miedo, leñe.
Yo le tenía pavor a una muñeca que colgaba en una pared de mi habitación, además, ni siquiera tenía una estantería, la muñeca colgada directamente de un cordón que mi madre había colocado alrededor de su cuello, y de ahí a un clavito en la pared. Vamos, como si se hubiera ahorcado. Aún lo recuerdo y me pone los pelos de punta.
Muy bueno tu relato.

Un saludo.

Sindel dijo...

Debo confesar que siempre me dieron pánico las muñecas con cara de porcelana, nunca quise tener una, esa mirada vidriosa y esa piel blanca, uff me espantan!!! Tu relato también me provocó miedo.Muy bueno.
Un abrazo.

Luis Bernardo Rodríguez dijo...

Confieso que esas clase de muñecas son terroríficas, esos ojos vacios me dan miedo. Una amiga tenía una, siempre me tentó rompérsela. Saludos desde Uruguay y gracias por tu relato

Matices dijo...

Es que estas muñequitas... dan un poco de repelus.

Inquietantemente terrorífico!!

Beso

Juan Carlos dijo...

Tremenda historia. Hace unos años les regalaron una de esas a mis hijas y no la permitieron en una habitación. Reimos mucho con la muñeca diabólica hasta deshacernos de ella.
Veo que tenían razón.
Saludos.

don vito andolina dijo...

Hola,preciosas letras van desnudando pausadamente la integral y pura belleza de este blog, si te va la palabra elegida, la poesía, te invito al mio,será un placer,es
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, besos anómalos...

Teresa Cameselle dijo...

Soy otra más de las que le tienen un miedo inexplicable pero real a las muñecas de porcelana. Me ha encantado tu relato, me ha dado miedo desde la descripción de la muñeca, pero sobre todo me ha parecido genial el desenlace. ¿Qué le habrá hecho la niña a la bruja de la vecina? Ummm
Gracias por participar ¡

Isabel Keats dijo...

A mí esas muñecas y los payasos me ponen de los nervios. Qué yuyu lo escuchar los pasos cuando estaba acostada...

Ana R. Vivo dijo...

Esas muñecas dan escalofríos, sobre todo las que tienen ojos de cristal que parece que te siguen con la mirada. Terrorífico relato, Menchu, felicidades.

Yolanda Quiralte dijo...

No puedo soportar las muñecas de porcelana. Me dan un yuyu que no os cuento. Qué susto por Dios, ahí tan quietas, tan pintadas, que te miran vayan donde vayan ¡¡¡Qué cague!!!

No sabes el miedo que me ha dado el relato ajajajaja.

Liwk dijo...

Le has dado al clavo. Me aterran las muñecas y más de este tipo, tan etéreas, tan vivas. Qué miedo.
Un abrazo.

Leonor Montañés Beltrán dijo...

En esta convocatoria he leído relatos con montones de personajes macabros pero tu muñeca es el que más terror me ha dado. Desde su descripción ya empece a tenerle miedo. Ha sido un placer terrorífico encontrarte entre tanto buenos relatadores. Un beso.