Un saludo

Bienvenid@ si has decidido invertir un poco de tu tiempo en mirar por mi ventana, porque eso es este sitio, una ventana abierta a la imaginación, una ventana por la que mirar al otro lado, donde puedes ser uno de esos personajes que te hacen olvidar quien eres o dónde estás durante el tiempo que te sumerges en esa historia que es capaz de provocarte mariposas en el estómago. Espero que lo disfrutes.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

MOUNTAIN VIEW

Mountain View Public Library, photo by John Valenti

No sé si todos lo que tenéis un blog lo hacéis: Sí, en ese mapita donde aparecen las entradas, mirar quien o más bien, desde dónde entran las visitas. A mi me fascina hacerlo porque es cuando soy verdaderamente consciente de lo lejos que llegan mis palabras, o mis fotos, o cuaquier pensamiento que escribo en este espacio.
Que alguien que vive en Singapur o en Hong kong, haya pasado por aquí, aunque solo sean unos segundos, me asombra y me arranca una sonrisa. Pero vereis, hay algo que me tiene totalmente intrigada. 
Desde hace mucho tiempo, tengo una entrada, casi diaria desde Mountain View. Cuando miré su localización ví que es allí donde está la sede de Google, me dije, pues nada, que entran periódicamente para hacer alguna estadística o algo así. Sin embargo quiero pensar que no, que hay alguien allí que se interesa por este modesto sitio. Ya sabéis la imaginación es muy libre y una se monta las películas que más le gustan (en realidad, eso es escribir) incluso empecé una historia que se desarrolla allí. Algún día la terminaré. 
¿Por qué me llamó la atención ese lugar y no otro? Ni idea. Tal vez porque empezó a aparecer desde el mismo momento en que puse el mapa porque me gustó el nombre... Vaya usted a saber. El caso es que me apetecía compartirlo con vosotros desde hace tiempo y nunca tenía un ratito para hacerlo.

Como no, os dejo una foto de su biblioteca.

lunes, 10 de septiembre de 2012

CUMPLIENDO AÑOS


Ayer (el día 7) fue mi cumpleaños, una fecha muy indicada para hacer balances de lo que fue y de lo que va a pasar, sobre todo cuando una ya está en la  “***entena.” Sí, cualquier “entena” es buena para pensar en el paso del tiempo y esas cosas trascendentales.
Hace justo un año, no tenía ni idea de la que se me venía encima, los días pasan uno a uno y la mayoría de las veces no somos conscientes de que “ese minuto” puede ser el último. En mi caso, un accidente absurdo pudo hacer que ahora no estuviera escribiendo estas ¿reflexiones? Lo cierto es que pasó y mi vida, nuestras vidas, se vieron alteradas. Ahora, parece ser que vuelven a la normalidad, una normalidad diferente, pero ahí está y puedo asegurar que cada vez me gusta más la rutina. Harta de médicos, pruebas, idas y venidas, la rutina, el trabajo y la “normalidad” son muy bien recibidas.
Durante este tiempo he recibido un montón de muestras de afecto y ánimo, muchísimas, de personas con las que nunca he hablado cara a cara pero que han estado ahí. La foto de esta entrada la ha hecho LuZerna Trotaversos, todo un detalle. Las llamadas de Merche Diolch, Yolanda Quiralte, Chus G. Nevado me han hecho centrarme de nuevo y ponerme a escribir, (aquí iría un muñequito de esos que sonríe porque ellas me han arrancado muchas sonrisas y muchas palabras), igual que Noelia Amarillo y Victoria Lago. Mar Carrión y Ana R. Vivo,  no tenían que llamarme porque Ana agarraba su coche y venía a recogerme a mi casa para llevarme a nuestro Café Gijón (que no se llama así) y sacarme al mundo. Allí las tres hablábamos de nuestros proyectos y miles de cosas más.
Puedo decir que de lo malo hemos sacado cosas buenas, hemos aprendido a luchar y a convivir con nuestras nuevas limitaciones y a seguir adelante, hasta he conseguido terminar una nueva novela de la que muy pronto sabréis más cosas.
Me gustaría agradeceros que hayáis estado ahí, mi intención es seguir por aquí.
Comienza un nuevo año, un nuevo curso y, por supuesto, una nueva novela.
GRACIAS