Un saludo

Bienvenid@ si has decidido invertir un poco de tu tiempo en mirar por mi ventana, porque eso es este sitio, una ventana abierta a la imaginación, una ventana por la que mirar al otro lado, donde puedes ser uno de esos personajes que te hacen olvidar quien eres o dónde estás durante el tiempo que te sumerges en esa historia que es capaz de provocarte mariposas en el estómago. Espero que lo disfrutes.

lunes, 10 de septiembre de 2012

CUMPLIENDO AÑOS


Ayer (el día 7) fue mi cumpleaños, una fecha muy indicada para hacer balances de lo que fue y de lo que va a pasar, sobre todo cuando una ya está en la  “***entena.” Sí, cualquier “entena” es buena para pensar en el paso del tiempo y esas cosas trascendentales.
Hace justo un año, no tenía ni idea de la que se me venía encima, los días pasan uno a uno y la mayoría de las veces no somos conscientes de que “ese minuto” puede ser el último. En mi caso, un accidente absurdo pudo hacer que ahora no estuviera escribiendo estas ¿reflexiones? Lo cierto es que pasó y mi vida, nuestras vidas, se vieron alteradas. Ahora, parece ser que vuelven a la normalidad, una normalidad diferente, pero ahí está y puedo asegurar que cada vez me gusta más la rutina. Harta de médicos, pruebas, idas y venidas, la rutina, el trabajo y la “normalidad” son muy bien recibidas.
Durante este tiempo he recibido un montón de muestras de afecto y ánimo, muchísimas, de personas con las que nunca he hablado cara a cara pero que han estado ahí. La foto de esta entrada la ha hecho LuZerna Trotaversos, todo un detalle. Las llamadas de Merche Diolch, Yolanda Quiralte, Chus G. Nevado me han hecho centrarme de nuevo y ponerme a escribir, (aquí iría un muñequito de esos que sonríe porque ellas me han arrancado muchas sonrisas y muchas palabras), igual que Noelia Amarillo y Victoria Lago. Mar Carrión y Ana R. Vivo,  no tenían que llamarme porque Ana agarraba su coche y venía a recogerme a mi casa para llevarme a nuestro Café Gijón (que no se llama así) y sacarme al mundo. Allí las tres hablábamos de nuestros proyectos y miles de cosas más.
Puedo decir que de lo malo hemos sacado cosas buenas, hemos aprendido a luchar y a convivir con nuestras nuevas limitaciones y a seguir adelante, hasta he conseguido terminar una nueva novela de la que muy pronto sabréis más cosas.
Me gustaría agradeceros que hayáis estado ahí, mi intención es seguir por aquí.
Comienza un nuevo año, un nuevo curso y, por supuesto, una nueva novela.
GRACIAS

6 comentarios:

LuZerna dijo...

Ay!! la "entena" leñes, que me está pesando en las costillas hoy, jajajaja

Qué tu vuelta a la normalidad siga tan genial, con tus gentes, tus escritos... y disfrutando de cada pequeña cosa, porque en realidad la felicidad está en mil detalles pequeñitos.

Besos

Chus Nevado dijo...

Ains, Menchu, mira que yo no soy de lágrima fácil (tú sabes bien que si tengo que sacar el látigo, lo restallo con la mano bien firme y el temple inmutable), pero tu entrada me ha emocionado de verdad. Sabes tan bien como yo que la vida te puede dar muchos varapalos, pero sólo alguien con la fortaleza que tú tienes es capaz de vencer los contratiempos y tirar hacia delante. Te lo he dicho muchas veces, los momentos de bajón son irremediables, pero lo importante es afrontarlos con resignación y luchar con uñas y dientes para superarlos día a día. Con esta entrada, me lo has demostrado.

Un beso enorme, preciosa, y gracias a ti por ser como eres, toda una señora con mayúsculas, y regalarme tu amistad.

Violeta Lago (Mamen) dijo...

Menchu, cumplir años es un signo inequívoco de que seguimos vivos. No dejes de cumplirlos, no dejes de escribir y, sobre todo, no dejes de ser como eres, porque ERES GENIAL!!!!
Por cierto, y antes de que se me olvide... ¡que te quiero un montón!
Besazos

Menchu Garcerán dijo...

LuZ, pesan en las costillas y en algunos sitios más, pero se llevan con alegría. Tienes razón, la felicidad está en los sitios más inesperados y en las cosas más pequeñas.
Chus, gracias por tus palabras y no te preocupes, el látigo es muy efectivo :)
Mamen, tengo intención de seguir cumpliendo jajaja.
Yo también os quiero un montón.
Un besazo.

Pat Casalà dijo...

¡No sabía nada de tu accidente! Pero la verdad es que te entiendo completamente, sé lo que es pasarse meses de médico en médico, con dos horas de rehabilitación diarias y muchísimas ganas de regresar a la rutina.
¡Me alegro que ya estés de vuelta!
¡BESOSSS!

Menchu Garcerán dijo...

Gracias, Pat. Espero que tú estés mejor y que puedas terminar con las rehabilitaciones (que son una pesadez, además de dolorosas) y las visitas a los médicos.
Un beso