Un saludo

Bienvenid@ si has decidido invertir un poco de tu tiempo en mirar por mi ventana, porque eso es este sitio, una ventana abierta a la imaginación, una ventana por la que mirar al otro lado, donde puedes ser uno de esos personajes que te hacen olvidar quien eres o dónde estás durante el tiempo que te sumerges en esa historia que es capaz de provocarte mariposas en el estómago. Espero que lo disfrutes.

miércoles, 31 de octubre de 2012

UNAS INESPERADAS VACACIONES



¡YA ESTÁ AQUÍ, YA LLEGÓ¡ ¡HALLOBLOGWEEN 2012!


¡BIENVENIDOS AL FIN DEL MUNDO!

  Otro año más nos sumergimos en los relatos de miedo, terror o como queráis llamarlos. Si queréis leer más, o queréis participar, pasaos por el blog de Teresa Cameselle. Desde él tenéis enlaces a los blogs participantes. Buena noche de espíritus y brujas.

A continuación os dejo mi contribución a esta noche.

Unas inesperadas vacaciones

Marisa estaba contenta. Ese día comenzaban las vacaciones. La clásica cantinela de los niños de San Ildefonso sonaba por todo el pasillo de la oficina, anunciando la llegad oficial de la Navidad.

-Marisa, acelera. Ya se ha ido todo el mundo.

-Adelantaos vosotras, quiero terminar esto antes de irme -Señaló unos papeles a su compañera.

-Te esperamos en el restaurante.

Habían quedado todos para desayunar juntos antes de despedirse.

Los sonidos se fueron apagando sin que Marisa fuera consciente de haberse quedado totalmente sola. Un crujido a su espalda la hizo levantar la cabeza. Observó que la mañana había adquirido un color plomizo. El sol había desaparecido, oculto tras unas nubes cada vez más negras. Otro chasquido, como si una rama seca se partiera, volvió a sobresaltarla. Ya no se oía la radio, ni voces. Nada. Un silencio pesado, antinatural la envolvía. Un rayo cayó al otro lado del cristal. La serpiente de luz fue seguida de un estruendoso trueno que la hizo dar un salto en la silla.

Oyó unos pies arrastrarse por el parquet. Alguien se había detenido en su puerta. Sabía que estaba allí pero no lo veía. Sin poder evitarlo, un escalofrío se extendió por todo su cuerpo.

-¿Quién está ahí?

Fuera, se había levantado un enorme vendaval. La luz se apagó, lo mismo que su ordenador. Los relámpagos iluminaban el despacho de manera intermitente.

Se levantó de un salto. Tenía que irse. Sentía una respiración justo en su nuca. Estaba segura de que había alguien justo a su lado. Extendió la mano en la oscuridad para no encontrar nada más que el vacio. El ascensor quedaba descartado así que se dirigió a la escalera.

Una voz susurrante sonó muy cerca de ella.

-Por aquí, Marisa.

Sin saber cómo, se encontró agarrada a la barandilla. La presencia seguía a su lado. Una mano se apoyaba en su espalda en un roce sutil.

-¿Quién eres? ¿Dónde estás? –Sabía que su voz sonaba histérica pero es que simplemente, lo estaba.

Tenía que alcanzar la calle como fuera o moriría de un infarto. El corazón le latía tan fuerte que se le iba a salir por la boca. Los oídos le pitaban y el pánico iba invadiendo su cerebro.

Una vez en el vestíbulo, descubrió que no quedaba nadie. Corrió entre las sombras hasta la puerta giratoria. Había dejado de llover y el viento había desaparecido. Una inmensa quietud dominaba el ambiente. La presencia, asu lado, resultaba menos amenazadora. La puerta se abrió sola, dejando a su vinta la calle. No se veía nada, solo una tenue luz gris. Iba a dar un paso adelante cuando se dio cuenta de que no había nada. Un enorme precipicio se extendía a sus pies.

-Te he salvado –oyó decir con total claridad- ¿O no?


24 comentarios:

Chus Nevado dijo...

Ejem... yo no puedo leer estas cosas que el 22 de diciembre voy a estar cagadita de miedo...

Yolanda Quiralte dijo...

Vértigo que te mueres!!! Muy chulo!
BEsos

Noelia Amarillo dijo...

ainsss, que me da miedoooo!!! joder, que yuyu por dios, si me ocurre eso me muero!!

Menchu Garcerán dijo...

Alguna vez me he quedado sola, por la tarde en toda la planta y da un poco de yuyu, por eso se me ocurrió el relato :) Creo que no me voy a volver a quedar. Jajajaja

Ana R. Vivo dijo...

ainsss, ya no podía poner comentario. ¿será cosa de la presencia? uyuyuy

Vaya día de sorteo, no me das envidia.

Lydia Leyte dijo...

Soy la típica "valiente". Esa que hasta hace poco aún miraba debajo de la cama cada vez que estaba sola en casa.Solo me falta que me vengas tú con presencias atemorizadoras.

Mar Carrión dijo...

A mi me encantan estas cosas, siempre y cuando le pasen a otros, jajajaja.

Muy bueno, Menchu.

Menchu Garcerán dijo...

Ana, la presencia te ha dejado en paz porque has podido ponerlo. Cuando te vea, te contaré algunas cosillas de presencias :)
Lydia, cuando trabajaba en la residencia (ebtonces internado) yo también miraba debajo de la cama y en los armarios. Era un antiguo convento y se ponían los pelos de punta.
Mar, tu aguantas mucho el miedo. Eres una experat :)

Lucía de Vicente dijo...

Va a ser que no, Menchu. Que no le ha salvado...
Inquietante y agobiante. Me ha gustado mucho tu relato.
Un beso y feliz puente jalogüiquinero.

Alicia Uriarte dijo...

Cuando un relato acaba con una pregunta yo siempre caigo en la tentación de buscar una respuesta. Quisiera pensar que todo ha sido resultado de una noche de pesadillas y quien estaba salavando a la pobre criatura era la persona próxima que le estaba despertando.
Transmites una mezcla de angustia, incertidumbre y miedo a un final incierto. Enhorabuena

Saludos.

Tracy dijo...

Me has dejado atónita y muy agobiada, ¿dónde te ha llevado? Estoy nerviosísima.

San dijo...

Vamos que no me quedo sola en el edificio de mis oficinas ni de pura casualidad, !que miedo! ¿seguro que la salvó?
Un beso.

Fabián Madrid dijo...

Relato angustioso hasta el final, que resulta desesperanzador. Un beso

Toni dijo...

Uf! Y ahora qué? Saltar o regresar a las sombras?
Saludos!

Maribel dijo...

Un final inquietante para un relato que me ha tenido pegada a la pantalla del ordenador. Se lee con adicción. Te felicito.

Un saludo.

Pepe dijo...

Has creado una atmósfera, una ambientación inquietante que ha ido creciendo a medida que avanzaba tu relato para llegar al punto final de no retorno con esa pregunta que deja una enorme interrogante ¿o no?. Me ha gustado leerte.
Un saludo.

Neogéminis dijo...

Bue!...qué más decirte que se me han erizado los vellos de la nuca! jejeje
Saludos de helloblogween!

Olivia Ardey dijo...

Uffff.... menuda salvación, qué repelús de pensarlo. Escalofriante relato, Menchu, de los que provoca ansiedad. Un beso.

Sindel dijo...

No sé si la respuesta es positiva a esa pregunta final. Creo que es más inquietante aún que todo el relato que ya de por sí tiene un suspenso espectacular.
Muy bueno, un placer leerte.
Un abrazo.

Menchu Garcerán dijo...

Gracias a todos por leer mi relato y me alegro de que os haya gustado. Un beso

Teresa Cameselle dijo...

Se lee sin respirar, ay, y encima con susto final, jeje, como debe ser un buen relato de Hallobogween.
Gracias por participar ¡

Menchu Garcerán dijo...

Gracias a tí.
Un beso

Natàlia Tàrraco dijo...

In crescendo la angustia, poco a poco, hasta la nada ¿qué salvación le espera?
Magnífico y magnético.
Besito.

Menchu Garcerán dijo...

Gracias Naràlia